Llevamos 20 años cambiando vidas. Madres, niños y jóvenes vulnerables reciben sanidad, educación y nutrición gracias a personas como tú.
Hiwot está embarazada de 9 meses. Una amiga suya acaba de morir dando a luz en casa.
Teme que cualquier complicación ponga en riesgo su vida y la de su bebé.
La Fundación Pablo Horstmann ofrece un lugar seguro para que las madres como ella puedan dar a luz.
Niños enfermos asistidos
Niños malnutridos tratados
Niños escolarizados de media al año
Centramos nuestros esfuerzos en la supervivencia y el desarrollo de la infancia en África.
Asistencia sanitaria de calidad para los niños y mujeres embarazadas más vulnerables.
Lamu · Mukuru · Webuye
Oportunidades de un futuro mejor para niños que estaban sin escolarizar.
Dokolo, Uganda · Turkana, Kenia
Garantizamos la alimentación básica en los lugares más olvidados de África.
Turkana · Dokolo
Una segunda oportunidad de vida
Francis padecía una cardiopatía congénita que ponía en riesgo su vida. Gracias a nuestro equipo, recibió atención, diagnóstico y accedió a la cirugía que necesitaba. Hoy, es un joven con toda una vida por delante. Como él, muchos niños esperan su oportunidad.
Una puerta que no se vuelve a cerrar
Acksha cuidaba del ganado y de sus hermanos pequeños. La oportunidad de ir al colegio le ha devuelto la esperanza en el futuro. Cuando una niña accede a la educación, transforma su vida y la de su familia. Con tu ayuda, más niñas podrán abrir esa puerta.
Hoy come, crece y aprende
En el semidesierto de Turkana, 1 de cada 4 menores sufre desnutrición. Jacinta llegó gravemente malnutrida al Centro Nutricional de la Fundación Pablo Horstmann. Tu aportación hace posible su tratamiento y el de miles de niños como ella.
Cada niño tiene un nombre. Una historia. Y una oportunidad que tú puedes hacer posible.
De las donaciones llegan directamente a los proyectos.
De trabajo continuo sobre el terreno en África.
En países de África.
No ayudamos a cifras — ayudamos a personas con nombre y con historia. Y eso, cuando lo sientes de verdad, es difícil de olvidar.
Deducción fiscal del 80% en los primeros 250 €